Resumen: A medida que la urbanización de China pasa de una expansión incremental a una mejora en la calidad del stock urbano, la transferencia de derechos de desarrollo de suelo (TDR) ha recibido un reconocimiento renovado como herramienta de política espacial para optimizar la eficiencia del desarrollo territorial y fomentar la integración de los factores urbanos y rurales. No obstante, tanto la escala como la eficacia de estas transacciones han quedado constantemente por debajo del escenario ideal.Basándose en los principios de la nueva economía institucional, este artículo analiza las limitaciones entre costos y beneficios inherentes a las instituciones de transferencia de derechos de uso del suelo (TDR). Se argumenta que el principal obstáculo radica en cómo mejorar los beneficios derivados del intercambio y del uso del suelo, al mismo tiempo que se reducen los costos de coincidencia de información, los costos de negociación y toma de decisiones, así como los costos de supervisión y ejecución en las transacciones inmobiliarias.Al trascender las «trampas de mercado» y el «sobrededido social» presentes en las prácticas occidentales y chinas, el análisis del proyecto de «agrupación en enclave» en la ciudad de Dayun, Jiaxing, demuestra que la colaboración entre múltiples actores en la gestión conjunta de recursos y la cooperación accionaria, junto con dividendos basados en activos coordinados por el gobierno y una asignación dirigida de terrenos, pueden disolver eficazmente los costos transaccionales multidimensionales, mejorar los beneficios dobles del suelo y hacer realidad el valor plurímero del TDR.Desde una perspectiva de costos y beneficios, el artículo analiza posteriormente estrategias de optimización para los mecanismos TDR, ofreciendo referencias teóricas y prácticas para un desarrollo espacial territorial de alta calidad.
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